AUTÓNOMOS Y PIMES estamos inmersos en un
dislate,
Dada la situación económica que
atraviesa el país, es necesaria una reforma en la recaudación de
impuestos y en particular los pertenecientes al valor añadido; no
es lógico que tengamos que pagar obligatoriamente un impuesto del
21% de IVA sobre las facturas que se han emitido pero que aún no se
han sido cobradas y/o en el mejor de los casos se cobran cuando ya
han pasado el tiempo perteneciente a la declaración trimestral.
Esto supone un gasto “añadido” a
la economía precaria que atravesamos y que en muchas ocasiones
además no se llegan a cobrar. Esto genera un desequilibrio en la
contabilidad de cualquier profesional autónomo y en pequeñas y
medias empresas.
Algunos
argumentan que se emitan facturas “proforma” para que no
contabilizarlas hasta que se cobren en firme, esto no es viable
sobre todo las emitidas a empresas públicas la administración, que
no las admiten ,por ejemplo.
Urge una reforma que regule este
atropello, entre otras cosas si queremos que esto funcione con
lógica.
